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EMESE Y ZOLTÁN · Pastel de chimenea
En este artículo seguiremos el olor del pastel tradicional en Transilvania, pastel de chimenea, más conocido como Kürtőskalács.
La popularidad de este pastel creció durante los años del comunismo, cuando no había una gran variedad de alimentos y cuándo usar los mismos ingredientes de muchas maneras diferentes era un desafío diario.
Hoy en día, el pastel de chimenea se sigue horneando alrededor de Transilvania y otras regiones de influencia húngara fuera de Rumania. La masa, enrollada alrededor de un asador cilíndrico de madera, se tuesta al fuego preparado con carbón. Girando lentamente, el pastel se hornea hasta que se carameliza, cogiendo un color reluciente y tostado.
Originalmente cubierto con una mezcla de 1% de leche y 99% de azúcar, ahora se pueden encontrar una gran variedad de coberturas que abarca desde nueces, coco o fruta, hasta el sabor a canela y siempre abierto a nuevas creaciones. Durante los días de celebración de Székelykeresztúr, Deé Emese y su esposo Deé Zoltán nos contaron sobre su pequeño negocio construido alrededor de kürtöskalács, que introdujo un nuevo producto, el kürtöskalács afrutado, sigue el mismo método de horneado pero contiene cerezas, cerezas ácidas, plátanos u otras frutas en la masa, dandole un sabor totalmente nuevo.
Su olor se extiende a lo largo de los mercados callejeros y las celebraciones, popular en bodas o después de un largo día de cosecha en otoño.
Todos han encontrado su propia razón para amar el sabor, hornearlo con pasión o compartir recuerdos mientras pellizcan un pedazo.
